Muy cerca del casco urbano de Pontevedra hay un rincón con mucha historia: la estación de tren que originalmente llevó su nombre y que hoy pertenece a la localidad de 20 de Junio.
Inaugurada a principios del siglo XX, fue clave para la economía de la zona, cuando se enviaban leche y productos derivados hacia la Capital. Esta entrada de prueba invita a un paseo diferente: acercarse a la vieja estación, mirar los andenes y reconstruir mentalmente ese pasado ferroviario que todavía se respira en el ambiente. Una excusa perfecta para una salida corta, casi sin planificar, que mezcla historia y curiosidad
Muy cerca del casco urbano de Pontevedra hay un rincón con mucha historia: la estación de tren que originalmente llevó su nombre y que hoy pertenece a la localidad de 20 de Junio.
Inaugurada a principios del siglo XX, fue clave para la economía de la zona, cuando se enviaban leche y productos derivados hacia la Capital. Esta entrada de prueba invita a un paseo diferente: acercarse a la vieja estación, mirar los andenes y reconstruir mentalmente ese pasado ferroviario que todavía se respira en el ambiente. Una excusa perfecta para una salida corta, casi sin planificar, que mezcla historia y curiosidad

